
Biologia Centrali-Americana
La historia de Biologia Centrali-Americana es la historia de una amistad de años: la de Frederick DuCane Godman y Osbert Salvin, dos naturalistas británicos con una terrible curiosidad y una energía al parecer inagotable.
Salvin y Godman se conocieron siendo jóvenes estudiantes en Cambridge, hacia 1854, y allí comenzaron a compartir su pasión por la historia natural. En el otoño de 1857, Salvin visitó por primera vez América Central de la mano de George Ure Skinner; fue invitado para evaluar el valor comercial de unas nueces de palma que resultaron no tener valor ninguno. Salvin aprovechó el viaje para recolectar aves e insectos en Belice, Guatemala, Costa Rica y Panamá. En la primavera de 1859 regresó a Guatemala, esta vez exclusivamente para estudiar historia natural. Dos años después, en agosto de 1861, Godman se unió a Salvin en la tercera expedición de este último, y recolectaron peces en Belice y Guatemala. En 1865 terminaron reuniendo sus respectivas colecciones en la casa de casado de Salvin en South Kensington. Salvin hizo su cuarto y último viaje a Centroamérica en 1873 junto a su esposa y colaboradora, Caroline, autora de las ilustraciones sobre botánica incluidas en Biologia Centrali-Americana.

Para completar las notas y publicaciones elaboradas por Goldman y Salvin en conjunto a lo largo de los años, basadas en todos sus especímenes y sus cuadernos de campo, se enviaron a recolectores a distintos puntos de América Central y del Sur. Y, teniendo en cuenta el caudal de información reunido, en 1876 surgió la idea de publicarlo en una obra titulada Biologia Centrali-Americana, inicialmente dedicada solo a zoología y botánica.

La primera parte de trabajo apareció en septiembre de 1879. La intención era publicar seis partes in quarto al año: cada una contaría con doce pliegos y seis láminas coloreadas. Originalmente, la parte dedicada a la zoología no ocuparía más de 60 partes (unos 12 volúmenes de 500 páginas) y unas 20 partes alcanzarían para la botánica, en tanto que la arqueología no estaba siquiera contemplada. Pero los contribuyentes científicos aumentaron los datos de tal forma que solo la sección zoológica requirió 215 partes, que terminaron siendo publicadas a lo largo de 36 años. Y el trabajo de Alfred P. Maudslay sobre las ruinas mayas de Chichen Itzá sumó la arqueología al conjunto.

Tras la muerte de Salvin en 1898, las colecciones de ambos científicos pasaron al Museo Británico. Desde ese momento en adelante, Godman quedó solo completando el trabajo, algo que lamentó profundamente en los párrafos del capítulo introductorio. Debido a que eran necesarios expertos en distintos campos para la identificación y evaluación de grupos biológicos específicos, la Biologia terminó incluyendo las colaboraciones de científicos de renombre en su época, como George C. Champion, Edward R. Alston, Eduard von Martens o William Botting Hensley.

El último volumen, el número 63, fue publicado en Londres en 1902. En total, la obra contiene 1677 litografías que representan 18.587 especímenes, y describe 50.263 especies diferentes de fauna y flora, de las cuales 19.263 fueron especies nuevas. La obra resultó ser un monumento al enciclopedismo y a la época dorada de la exploración y las investigaciones científica victorianas, y sigue siendo fundamental para el estudio de las plantas y animales neotropicales, pues contiene casi todo lo que se sabía de la biodiversidad de México y Centroamérica en el momento de su publicación.

La biblioteca y archivo de STRI posee una parte significativa de la Biologia Centrali-Americana. Esos volúmenes constituyeron el núcleo inicial de la colección de la biblioteca de la estación de Barro Colorado, en donde comienza la historia del Instituto. Fueron donados en 1935 por Barbour Lathrop, y fueron mantenidos originalmente por James Zetek, el responsable de la estación, en su casa de Ancón.
Las imágenes compartidas en este texto pertenecen a uno de los volúmenes sobre aves, firmado por Salvin; muchas de las láminas de la serie completa pueden revisarse en la galería de imágenes del sistema de bibliotecas y archivos de la Smithsonian Institution. Y los tomos pueden consultarse, en su versión digital, en la Biodiversity Heritage Library.
Texto: Edgardo Civallero. Fotografías: Edgardo Civallero. Materiales gestionados en la Biblioteca & Archivo de STRI. Fecha de publicación: 16.07.2024. Ultima modificación: 24.08.2024